Contundencia
Los jugadores argentinos abrazados para gritar un gol. En la tarde de Johanesburgo, la imagen se repitió cuatro veces.
Jugó bien Argentina. Mejor en el ataque: demoledor, contundente, lleno de variantes. Ambiguo en el medio: con despliegue, con juego, sin tanta marca, con algunos desacoples pero no del todo desordenado. Y otra vez, débil en el fondo: el sector derecho no logra consolidarse y el primer central (Demichelis) no termina de brindar seguridad.
Maradona hizo solamente un cambio con respecto al partido que se le ganó a Nigeria. La baja de Verón por cuestiones físicas habilitó el ingreso de Maximiliano Rodríguez, un todoterreno que juega, quita, marca y ocupa las dos áreas. Con el jugador de Liverpool, la selección ganó en recorrido para cerrar la banda derecha y perdió el orden que un futbolista como Verón, por características, hubiera sido capaz de brindar.
Cuatro en el fondo, nuevamente con Jonás Gutiérrez como lateral derecho aunque ahora más cubierto. Tres mediocampistas en el medio, con Maximiliano Rodríguez y Di María yendo más que viniendo y Mascherano barriendo solo, como único bastonero, como a él le gusta más. Adelante, un tridente ofensivo, netamente letal: por momentos Messi y Tevez jugaron de mediapuntas. Lionel lo hizo más como organizad0r del juego que como definidor de jugadas. Carlitos se movió más por izquierda, sin obligaciones defensivas como en el cotejo anterior, que lo obligaron a asumir más responsabilidades defensivas. Adelante de ellos, pivoteando para favorecer el juego de ambos, se movió Higuaín, quien esta vez sí mostró su estirpe goleadora con tres anotaciones llenas de astucia, oportunismo y gestos técnicos acordes al manual de los artilleros.
Argentina logró la ventaja rápido con un gol en contra que fue consecuencia de una pelota parada. Luego, tras la lesión de Samuel y el ingreso de Burdisso, llegó el segundo. Otro centro al corazón del área, caricia con el parietal del jugador de la Roma y cabezazo de Higuaín para el segundo.
El partido parecía ser un trámite. Argentina manejaba los hilos del encuentro, no dejando de atacar. Al final del primer tiempo, hubo una falla conceptual que no se puede admitir y que podría haber complicado no solamente el encuentro sino la clasificación. Demichelis se confió en una salida y le arrebataron el balón en las inmediaciones del área. Corea puso un suspenso y al descanso el partido quedó abierto.
Al comienzo del segundo tiempo hubo una laguna en el conjunto albiceleste. Fueron entre quince y veinte minutos en los cuales no pudo dominar las situaciones ni hacerse patrón del mediocampo. Surgieron desconcentraciones y probablemente se hiciera notar un cansancio que muchos de los futbolistas tienen acumulado por el trajinar de una temporada plagada de partidos. Pero hubo luz cuando volvió a encenderse Messi. Sin ser la figura excluyente y determinante como en el Barcelona, generó peligro en cada movimiento y desde su juego siempre estuvieron latentes maniobras con olor a gol. Un arranque electrizante suyo derivó en la tercera anotación, carambola mediante, de Higuaín, el segundo de su cuenta personal. Con el 3-1 sellado, el partido terminó.
Maradona mandó a la cancha a Agüero en lugar de Tevez y el delantero de Atlético de Madrid, con el plus de su gambeta y su entendimiento con Messi para hacer actor de reparto, tocó varias pelotas y generó constante peligro en los diez minutos que estuvo en la cancha. Una combinación entre ambos generó el cuarto tanto Argentino y la tripleta de Higuaín. Goleada para tranquilizar y seguir ilusionando.
La próxima estación será ante Grecia. La clasificación no está sellada pero sí encaminada. Seguramente habrá cambios en la alineación. Algunos obligados, por la acumulación de amarillas de Jonás Gutiérrez y la contractura de Walter Samuel. Otros, quizás, por precaución: Gabriel Heinze y Javier Mascherano tienen una amonestación y corren riesgo de perderse octavos de final si reciben otra. ¿Habrá descanso para Messi, Tevez e Higuaín?
El martes se sabrá todo. Qué cambios hubo, cómo repercutió en el equipo, qué rival tocaría en octavos y si todavía el sueño merece seguir construyéndose.



2 Comments:
una selección que cuenta con delanteros como Messi, Higuaín, Tévez, Agüero o MIlito es máxima favorita, incluso pese a dejar muchas dudas en defensa. un abrazo.
FERNANDO: Sí, coincido. Pero en un Mundial dejar dudas en defensa puede costar carísimo...
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